Se impone regular las grandes superficies en todo el país
Las Jornadas del Supermercadismo Argentino serán el ámbito propicio para analizar el tema y generar propuestas que ayuden a buscar el necesario equilibrio.
Emir Omar, Alberto Beltrán, Pedro Oroz, Alberto Guida y Verónica Solmi.
Uno de los temas que serán analizados en las próximas Jornadas del Supermercadismo Argentino es la cuestión de las grandes superficies comerciales y la reglamentación que debe regir su funcionamiento y la aprobación para instalar nuevos locales.
Para analizar este tema y otros que formarán parte de las Jornadas, se reunieron en la sede de CAS y FASA los supermercadistas rosarinos Alberto Beltrán y Emir Omar; la asesora de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Rosario, Dra. Verónica Solmi, y el director administrativo de CAS y FASA, Dr. Pedro Oroz, quienes recibieron a Alberto Guida, presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM).
En la reunión se evaluaron algunos datos del mercado nacional y de otros países de la región, referidos a la situación del comercio en general y de las grandes superficies comerciales, en particular, en base a investigaciones realizadas por distintas instituciones.
En varios de dichos informes se analizan las consecuencias en el empleo en su zona de influencia, como resultado de la instalación de hipermercados y/o comercios de diversos formatos, pertenecientes a cadenas internacionales.
Un análisis imprescindible Guida describió su posición con respecto al tema definiendo a la competencia como la “igualdad de condiciones”, diciendo que si esa igualdad no existe, las grandes cadenas tienen la capacidad de destruir a los comercios minoristas que se encuentran en su zona de influencia.
“La instalación de una gran superficie produce múltiples efectos negativos, no solamente en los comercios, sino también en la sociedad en su conjunto”, dijo Alberto Beltrán.
“La demanda de bienes que se desvía desde los distintos comercios hacia el nuevo hipermercado afectará, en muchos casos de manera irreversible, a los distintos comercios de la zona”, completó.
Las aperturas de las grandes superficies producen un efecto en cadena que provoca cierres masivos de pequeñas y microempresas, considerando no solamente a los comercios sino también a otras actividades proveedoras de bienes y servicios.
Distintas investigaciones coinciden en estimar en un millar de puestos de trabajo los que desaparecen como efecto de la instalación de un hipermercado. “Además, el conjunto de productores locales y de la zona se ve, en su mayoría, desplazado por el nuevo emprendimiento, que suele apelar a otros proveedores”, agregó Solmi.
En la reunión se analizó el tipo de presentación que se realizará en las Jornadas para hechar luz sobre un tema que preocupa en todo el país.
Un trabajo del Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires en el partido de San Martín demostró que luego de un año de la instalación de dos nuevos hipermercados (Jumbo y Carrefour) desaparecieron el 30% de los comercios de la zona.
“El rubro más afectado fue el de alimentos y bebidas, con el 37,8%, seguido por indumentaria, con el 19,6%, y otros servicios, con el 14,2%”, acotó el presidente de CADAM.
Como consecuencia de ello se perdieron 8.000 puestos de trabajo contra los 1.300 que incorporaron los hipermercados en su apertura. “La conclusión –remarcó Omar– es que los hipermercados, en lugar de crear empleo, lo expulsan”.
“La capacidad expansiva de las grandes cadenas obliga a establecer reglamentaciones que ordenen en forma definitiva y efectiva la instalación de nuevas superficies”, reseño Guida.
Concentración La situación de la Argentina en cuanto a la penetración de las grandes superficies se puede considerar como intermedia. A grandes rasgos, el canal supermercadista ocupa el 50% del mercado y los comercios tradicionales el otro 50%.
Pero lo cierto es que el supermercadismo vive un fuerte proceso de concentración en manos de las grandes cadenas, en particular de las de origen extranjero, ya sea en el formato de grandes superficies o en otros de menor tamaño que se están expandiendo agresivamente en todo el país.
Como se puede observar en el gráfico, países como Brasil, Chile y Venezuela experimentan una fuerte, penetración, pero eso no significa que la concentración recaiga necesariamente en manos de las multinacionales.
La idea es que el Congreso tome cartas en el asunto, sobre la base de hechos concretos e investigaciones profundas y bien fundamentadas. “Es necesario establecer un marco regulatorio a nivel nacional para asegurar que los comercios más pequeños puedan seguir trabajando, como lo vienen haciendo desde hace, generación tras generación”, dijo Oroz.
“No se trata solamente de los hipermercados; una boca de menos de 2.000 m2, por ejemplo, puede ser muy perjudicial para comercios de distintos rubros –dijo Omar– porque seguramente tendrá ofertas de electrodomésticos, ropa o artículos de ferretería que afectarán a comercios de todo tipo, no sólo a los supermercados”.“Tienen la mercadería y el precio, por eso es muy fácil para ellos llegar y competir. Cuentan con una estructura que les permite ganar mercados rápidamente; los comercios más chicos se encuentran en una total desventaja para competir. Que luego desaparezcan es solamente un problema de tiempo”, concluyó Beltrán.