Vinos finos analizados por Nielsen La consultora presentó un completo panorama sobre un producto que crece en sofisticación y se expande en forma constante en el mercado interno.
Luego de detallar algunas de las herramientas con las que cuenta la consultora para generar indicadores confiables y eficientes, Gustavo Mallo, country director de The Nielsen Company Argentina, Uruguay y Paraguay, presentó a Osvaldo del Río y Gustavo Domínguez, quienes tendrían a su cargo describir el mercado de vinos finos en nuestro país.
Mallo mencionó en primer lugar el Scantrack, una herramienta muy conocida por el canal supermercadista, que a través de la información scanning permite conocer el comportamiento de la demanda del consumidor. En este caso particular, la compañía lanzó la Base Scantrack de Vinotecas + Bocas Premium de Supermercados.
Por otro lado, Consumo On Site, que permite conocer en profundidad la dinámica del canal On Premise, ofrece un censo del polo gastronómico de Capital y GBA.
In Store Execution es una herramienta orientada a medir la eficacia en el punto de venta, una especie de tablero de control con el que se puede seguir el estado de las distintas variables en períodos predeterminados.
Otro instrumento mencionado por Mallo es Assortman-Surtido, una herramienta fundamental para optimizar los espacios de exhibición en las góndolas, especialmente necesario en una categoría donde compiten 1.500 bodegas que ofrecen más de 4.500 etiquetas.
El consumo Osvaldo del Río, gerente de Retail Service de la compañía, fue el encargado de analizar la demanda, describiendo algunos de los resultados obtenidos por los distintos estudios realizados por la consultora.
Así se vio que el 63% de los hogares de GBA consumen vino fino. Si bien la frecuencia de consumo difiere, más del 60% manifestan consumir esta categoría al menos una vez por semana, con un 15% que lo consumen diariamente.
En cuanto a canales de compra, los más visitados son los hiper y supermercados, siguiendo en importancia los autoservicios. En estos canales se torna cada vez más importante la adquisición de los productos en el punto de venta. Más del 45% de hogares llegan al local sin una decisión completa sobre la adquisición de un vino fino y la toman en el momento de la compra.
El desarrollo de la tendencia Premium dentro de la categoría Vinos Finos se aprecia en las cifras de ventas. El consumo muestra un crecimiento del 3,2% en el último año en el canal Supermercados. Las categorías que superan los 8 pesos crecieron en promedio un 13,4%.
Las mejores tasas las ostentan los productos con precios superiores a los 60 pesos, el segmento Icono (de 60 a 99,99 pesos) creció más de un 40% y el de más de 100 pesos superó el 27%.
Sin embargo, el 50% de la facturación de Vinos Finos superiores a 8 pesos pasa por el segmento de precios entre 12 a 21,99 pesos, que mostró un crecimiento superior al 19% en el último año.
El mercado Gustavo Domínguez, CEO de Sabia SA, productora y distribuidora de bebidas, analizó el mercado del vino y dijo: "Un sector tan atomizado como es el del vino conlleva grandes desafíos, desde el punto de vista comercial y desde la comunicación. Hacer algo creativo, distinto, impactante, en un mercado donde existen tantos oferentes y marcas, es muy difícil.
Con una cantidad tan grande de competidores y productos, podría pensarse que está todo hecho. Sin embargo no es así, todo lo contrario, siempre aparecen cosas nuevas como por ejemplo la tapa a rosca, inimaginable años atrás, para vinos de cierto valor.
Hasta no hace mucho, este recurso estaba asociado a las marcas de menor nivel, a la base de la pirámide de las marcas.
Hoy es algo muy aceptado en especial para vinos blancos y rosados. Es una solución ante el cuestionamiento que está sufriendo el corcho natural, algo que también le abrió el mercado a los corchos sintéticos.
El uso del corcho quedará limitado a los vinos de alta gama, salvo que se produzca una verdadera revolución en los naturales.
En materia de vinos light o bajas calorías, todo lo que apunte a mejorar la salud tiene un mercado muy ávido, altamente receptivo. No será en los vinos de mayor categoría, pero pueden ganar un espacio en el segmento medio.
Hace unos años era una locura pensar en la posibilidad del vino enlatado, sin embargo, hoy es totalmente válido apuntando a ganar el público joven. Se hicieron intentos en la Argentina, sin buenos resultados, pero es algo que no se debe descartar.
El vino sin alcohol es otra alternativa; hay quienes dicen que es jugo de uva, pero no se puede desconocer que hay un espacio para seguir explorando.
La Argentina es un país privilegiado para producir vinos ecológicos, hay muchas zonas donde se los hace naturalmente.
Desde el punto de vista del costo, el bagging box, esa caja de cinco litros que es muy habitual en los país escandinavos, es una posibilidad interesante, aunque todavía no ‘prendió’ en la Argentina.
Otro tema a tener en cuenta es todo lo relacionado con los efectos beneficiosos del vino en la salud, que son muchos, según diversos estudios realizados" .